Así como la música es a juventud, y de esa forma ha llegado a conquistar el gusto de la nueva generación. Las series coreanas son el gancho para atraer a personas de todas las edades.
Desde hace más de 4 años se vienen transmitiendo series coreanas por la señal nacional, TV Perú, éstas llegan por medio de un acuerdo por temporadas con Dynamic Korea, que es la marca de representación de la economía coreana en el extranjero. Las series que distribuyen han gozado de gran popularidad en su país de origen, además que su contenido sea apto para el público en general lo hace más aceptable.
El primer título a mencionar es ‘Un deseo en las estrellas’, cuyos personajes a pesar de tener nombres difíciles de pronunciar cautivaron a las amas de casa en el horario de las 6pm. Luego vinieron series como ‘Todo sobre Eva’, ‘Otoño en mi corazón’ hasta llegar a la que se transmite actualmente ‘Mi adorable Sam Soon’. Poco a poco la fama de las denominadas comúnmente ‘novelas chinas del 7’ ganó simpatía en el público general.
Muchos como jóvenes como Rebeca Jumpa, comenzaron con el gusto a los animes lo que los llevó a prestar atención a su música y así descubrir nuevos géneros. Ya sea por que escucharon la canción perteneciente a una de las series o algún amigo se los recomendó. A más de uno le ha pasado que compró o bajo por Internet la serie, la empezó viendo solo en su sala y terminó el capitulo con por lo menos dos miembros de su familia preguntando por los demás capítulos.
Equivalentes a las telenovelas, estas series coreanas tienen una duración entre 16 y 24 capítulos, en los que la historia puede contarse sin dejar vacíos mostrando sólo lo esencial y así el televidente se aburra. Los latinoamericanos encontramos en esto una ventana al conocimiento sus costumbres, ciudades, paisajes, valores y cultura en general.
A pesar de la forma en que se desenvuelven los personajes y su interacción es muy distinta, llegando en muchos casos a ser contadas las escenas de amor a lo largo de la serie. Los temas llegan a ser muy cotidianos o de interés común para cualquier ciudadano en el mundo independientemente de su cultura o religión. De esta forma el televidente se ve retratado en las vivencias del personaje cuyo desenlace muchas veces se aleja del típico ‘y vivieron felices para siempre’.